La Asamblea de Socios aprobó el cierre definitivo de la entidad privada sin fines de lucro a contar del 1 de enero de 2027, traspasando más de 2.000 funcionarios directamente al municipio. La alcaldesa Macarena Ripamonti proyecta ahorros por US$3 millones y un blindaje a la probidad tras reducir el déficit histórico comunal.